Terrenos: lo más básico

Un lugar en el que te encuentres a gusto

Un lugar en el que te encuentres a gusto


Personaliza tu hogar y hazlo realmente tuyo. Compra el palacio que siempre has deseado o construye tu morada para el futuro. O piensa a lo grande: cambia la forma del mundo virtual con tu propia atracción pública, un reino virtual o una macrotienda. Construye la Octava Maravilla del mundo virtual.

Comprar terreno virtual ofrece un universo de posibilidades. Cuando seas propietario de uno, podrás edificar o comprar objetos para personalizarlo y convertirlo en parte de tu hogar de Second Life. Tanto si compras una cabaña como si creas un rascacielos, tu terreno es un lienzo en el que puedes plasmar tus creaciones. Y es mucho más barato que comprar una casa en el mundo real. Por fin podrás disfrutar de la bañera de hidromasaje o las vistas al océano que siempre anhelaste.

Un lugar para construir y personalizar


Piensa en tu terreno como si fuera tu segundo hogar y dale exactamente la apariencia que desees. En Second Life puedes diseñar y arreglar cada centímetro de tu espacio vital e incluso controlar factores como el clima y la hora del día.

Crea por ti solo o construye con otros. Construir en Second Life puede ser una actividad de colaboración; invita a tus amigos para que te ayuden a diseñar tu nuevo lugar y conviértelo en un trabajo de equipo. Después fabrica los muebles, añade tu toque de artesanía o pon una noria en tu jardín.

Hay millones de artículos que puedes comprar para decorar tu casa. Hay proveedores para todo, desde casas prefabricadas hasta cocinas de la era espacial o piscinas de dimensiones olímpicas. Construye y compra, combina. Las posibilidades son interminables.
Un lugar para construir y personalizar

Un lugar público... o privado

Un lugar público... o privado


Compra una parcela en el Continente de Second Life e intégrate en tu dinámica comunidad. Construye un parque de atracciones e invita a los vecinos o celebra un acto benéfico e invita a tus amigos. Siempre habrá mucha gente a la que conocer y con la que pasar el rato.

Si prefieres una experiencia más personal, puedes comprar una región privada para estar lejos del bullicio. Establece tu propio espacio privado donde cambiar tu aspecto antes de aventurarte en el mundo virtual. Con una región privada, puedes controlar quién entra en tu terreno, el relieve del mismo e incluso el tiempo atmosférico y la hora del día.

También tienes la posibilidad de comprar tierra con un grupo y compartirla con todos los miembros. Crea tu propio vecindario con tus amigos, monta un cine con salas de proyección personalizadas o edifica un comercio, un centro social o una biblioteca.

Un lugar para hacer negocios


Ser propietario de un terreno te ofrece la posibilidad de montar un negocio. Construye una tienda para vender cualquier servicio o creación virtual que desees. Millones de residentes de Second Life venden productos virtuales, desde mascotas y casas hasta zapatos y alas delta. Otros ofrecen en su terreno servicios como asesoramiento financiero o clases de un idioma extranjero. Haz publicidad de tu empresa en los anuncios clasificados de Second Life. Con un poco de ingenio y algo de suerte, puede que crees la próxima tienda o boutique de moda en Second Life.

¿Alguna vez soñaste con ser un terrateniente? En Second Life hay muchos hombres de negocios virtuales de gran éxito. Compra terreno, edifica un centro de vacaciones o un bloque de pisos y véndelo para obtener ganancias. Añade valor al terreno o ayuda a construir una nueva zona de moda, y después véndelo al mayor postor en una subasta pública. O sencillamente alquílaselo a alguien.
Un lugar para hacer negocios